En el mundo existen distintos tipos de personas,
pero hay un tipo en especial de las que no puedes prescindir, son ese tipo de
personas que te llegan a conectar con los demás de en puntos específicos de la esencia
de cada persona, son personas en las que puedes compartir diversas situaciones
y poco a poco, de una manera súbita, se convierten en amistades, personas increíbles
que llegan en el momento indicado a tu vida, que marcan la existencia de cada persona, hacen crecer
y evolucionar a los demás, dan lo mejor de si, te regalan todo su ser y se
convierten inevitablemente en parte de tu vida.
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martes, 31 de julio de 2012
miércoles, 20 de junio de 2012
Ser y no ser.
En un mundo de apariencias donde el ser humano debe proteger
sus huellas a cada paso es imposible determinar dónde empieza una persona y
donde acaban las apariencias, cada individuo debería definirse y se aceptarse,
en el mejor de los casos, por sí mismo.
Las personas por el simple hecho de ser humanas tienen individualidad
y por tanto una esencia, gustos, preferencias, sentimientos y anhelos, pero ¿Qué
pasa cuando toda la carga individual no empata con el entorno social en el que
el individuo está inmerso?.
Este el dilema que muestra Freud en su Teoría de la
personalidad cuando el Yo equilibra
al Ello (deseos e instintos) y al Súper YO (conciencia moral y “el idea
del yo”). Lo que lleva al individuo a un estado de ansiedad moral y el yo toma
mecanismos de defensa en un nivel inconsciente como: Negación, Represión, Ascetismo,
Aislamiento, Desplazamiento, Agresión contra el propio self, Proyección, Rendición
altruista, Formación Reactiva, Anulación Retroactiva, Introyección, Identificación
con el Agresor, Regresión, Racionalización y Sublimación;
Es esta ultima la que tranforma al deseo de ello en algo socialmente aceptable.
(Boeree,
1998)
También se puede encontrar este mismo cuestionamiento es abordado
por el filósofo humanista Emmanuel Kant con
el Ser y el Deber Ser. Kant pone al
dilema de una manera consiente, a diferencia de Freud, el dilema obliga a elegir
que es lo que quiere ser y hacer, a tomar conciencia de su conducta y dirigirse
a una auto superación. (Lorena
Álvarez, 2011)
Esta cuestión se enfrenta cada persona en algún momento de
su vida, y si bien existen varios cursos de acción sobre este dilema, lo más común
u obvio seria adaptarse al grupo social en el que se encuentra, pero una
persona no puede cambiar lo que es, solo pude cambiar conductas que lo hagan
parecer un ser normal.
Entonces, ¿Se es lo que quiere ser o lo que aparenta ser?, ¿Se
define desde El ser o desde lo que se considera normal?, considero que cada
persona puede tomar la postura la cual le parezca más cómoda, sin embargo
aquellos que deciden definirse desde los estándares de lo normal están condenados
a un conflicto interno y los que deciden definirse desde su ser saben que están
sujetos al juicio social.
Podría pensarse en este punto que es un cuestionamiento clásico
de Hamlet “¡Ser, o no ser, es la cuestión! — ¿Qué debe
más dignamente optar el alma noble entre sufrir de la fortuna impía el
porfiador rigor, o rebelarse contra un mar de desdichas, y afrontándolo desaparecer
con ellas?” [1].
No se trata de elegir, considero, más bien es cuestión de sabiduría,
como dice
un proverbio árabe “Señor, dame fuerzas para cambiar lo que puedo
cambiar, dame paciencia para aceptar
lo que no puedo cambiar y dame sabiduría
para entender la diferencia". Es
un hecho que no se pode cambiar el entorno ni cambiar la esencia de una persona,
entonces la cuestión está en encontrar un punto medio donde el individuo este
conforme consigo mismo y no rompa de manera intencional con la dinámica de su
entorno, el encontrar la forma de ser y no ser.
[1] “To be or not to be”,
Hamlet's soliloquy in act III, scene 1 translated into Spanish by Rafael Pombo,
Colombian poet (Bogotá, 7 November 1833 - † 5 May 1912).
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